A nuestro correo electrónico, bitacoracalcines@yahoo.es, nos llega, procedente de la ciudad norteamericana de Tampa en Florida, un e-mail  con un enlace a youtube de un vídeo denominado «Cincuenta años de revolución cubana». El correo nos lo envía nuestro amigo E. C. (omitimos el nombre para evitarle cualquier tipo de incidencia de carácter negativo [nunca se sabe]), cubano y residente en Florida, pero con raíces en el norte de la isla de Gran Canaria y a quien mandamos un afectuoso abrazo. Me proponía, este lejano pariente, que difundiera el vídeo en la medida de mis posibilidades, así  que aprovechamos la ocasión para continuar con la línea comenzada hace unos días: contar las cosas como son. Por ello, haciendo uso del derecho de expresión que nos concede la Constitución Española, hacemos eco de la invitación de nuestro amigo de Florida y le proponemos ver un interesante documento. Por cierto, el documental, pese a poder disfrutar de él a través de Youtube, como podrán apreciar, fue emitido en España por la televisión autonómica de Madrid. 

   Tal vez por el corte para publicidad o quizás, por aquello de que pesaba mucho el archivo, el documento viene dividido en dos, por tanto, si les ha parecido interesante, les invito a ver la segunda parte de una realidad que sin ser igual, recuerda bastante a lo vivido aquí no hace tanto: un régimen político que se puede denominar de muchas formas, pero especialmente con la miseria y el hambre, la pérdida de derechos y libertades individuales y el miedo como mejor arma política, todo ello como caracterísitca común.

  Ojalá que todo esto acabe pronto y al igual que pasó aquí en España, por poner un ejemplo, todo cambie positivamente para este entrañable pueblo. Mientras, nosotros podemos seguir disfrutando de nuestra libertad de expresión,  de la abundancia de alimentos, de los medicamentos… o sencillamente, del placer de darle al botón de la xbox-360 sin preocuparnos por lo que vamos a comer mañana…. Y es qué…  ¿Se imagina Vd. vivir sin todas, o incluso sólo  sin algunas de estas cosas?  Pues eso, eso es lo que le ocurre a los cubanos.

    Decía Manuel Campo Vidal, en una conferencia para la UOC (Universitat Oberta de Catalunya), allá por el año 2002 : «la desigualdad en el mundo ha aumentado de forma tan espectacular en los últimos once años que en la reunión celebrada en Bruselas en mayo del 2001, cuando se celebró la tercera cumbre mundial de los países más pobres, el número de países que por sus estándares económicos tenían derecho al triste título de “país más pobre de la Tierra” era de cuarenta y nueve, mientras que once años atrás era de veinticinco (…) De todos los acuerdos que se tomaron entonces nadie los ha cumplido, excepto cinco países que han ayudado con el 0,2% de su producto interior bruto a los países más pobres. No con el 0,7 que se reclama, no: con el 0,2, y solamente cinco países. En honor a ellos, citémoslos: Suecia, Luxemburgo, Holanda, Dinamarca y Noruega. Son los únicos que han cumplido con aquél compromiso. Y es evidente que la desigualdad va en aumento. Va en aumento, y cuando estamos hablando de países más pobres estamos diciendo países donde, como indicador fundamental, la renta media anual es inferior a 170.000 pesetas, no dólares. Y por supuesto tienen una economía vulnerable y unos bajos indicadores en educación, en sanidad, etcétera».

   Hoy en día, varios años después, las cosas no sólo no han mejorado si no que han empeorado. Sin embargo, nosotros, desde nuestra situación de ciudadanos del primer mundo, no sólo somos insensibles, sino que además, adoptamos en innumerables ocasiones una aptitud intolerante hacia los inmigrantes. Por ello, continuando con mi propósito de llamar a las cosas por su nombre, les invito a ver este vídeo conseguido en Sant-Youtube.

  Y es que creo que ya es hora de darnos cuenta de que son ellos, los inmigrantes, los que mueren, pero somos nosotros, nuestra sociedad, la que huele a podrida.

   En estos tiempos de crisis me apetece acodarme, por encima de todo, de ellos: los que deambulan por las calles ante las miradas de desprecio. Es fuerte, tal vez, la manera en que lo digo, pero decir lo que siento sin pensar lo que digo es saludable. Así que con la sinceridad por bandera –me  apetece llamar hoy a las cosas por su nombre– dedico unos minutos a llamar la atención sobre uno de los sectores más desafortunados de esta sociedad que hemos creado: los inmigrantes (ilegales o no). 

   Tal vez, con el pretexto de que estamos en tiempos de fraternidad, mañana u hoy,  cuando paseemos por el Retiro madrileño, Plaça Universitat en Barcelona o Santa Catalina en Las Palmas de Gran Canaria y nos crucemos con un inmigrante, seamos capaces de cambiar nuestra actitud hacia ellos. Quizás mañana, al cruzarnos con un no nativo español seamos capaces de no odiarles, no culparles por estar aquí, no asociarle inmediatamente a la idea de una persona inculta, no creer que vienen a quitarnos nuestros puestos de trabajo, ni culparles de abaratar la mano de obra, no creer que todos son delincuentes, no identificarles con personas poco pulcras… Aunque pensándolo bien, sería incluso mejor que no pensáramos que nosotros somos mejores por el simple hecho de haber nacido español, por ser de piel blanca, por poseer un título universitario, por tener un piso en la Gran Vía y un coche en el garaje… Por qué no es verdad que por ello seamos mejores, las cosas no son tan sencillas. 

   Sin embargo, yo no espero que hagan todo esto, pero me voy a permitir invitarles a hacerse una pregunta: mañana, al cruzar junto a un inmigrante, pregúntese por qué están aquí. Por qué abandonan su país, su familia… para venir a España a intentar sobrevivir en una sociedad que en múltiples ocasiones les es hostil. Póngase en su piel, antes de juzgarle, de etiquetarlo, de discriminarlo ¡póngase en su piel!

  Si se anima,  ya de paso, si quiere hacer un doble esfuerzo, podría preguntarse que hace usted para evitar esa situación. Pero bueno…. déjelo, no se angustie, disfrute de lo que queda de Navidad y no se ahíte con el turrón. Total, no merece la pena molestarse por tan poca cosa: el mundo es así.

¡Feliz año nuevo, y prósperos reyes a todo los que no pueden disfrutar  la Navidad que se merecen! Aunque sería más fructífero desearles suerte… Lástima que no baste con la suerte.

   ¡Ahul!  Posiblemente ya conocerán Vds. esta noticia. Sin embargo, en mi caso, al menos, la impresión fue tanta al ver esta vídeo –en un informativo nacional, por cierto– que creo que muchos seres humanos deberíamos tomar nota y coger ejemplo. 

   Debo añadir  a la información de este vídeo, para completarla aún más, un dato que si ofrecieron en el informativo de televisión: el perro, es decir Canino, prestó, durante su heroico acto, gran atención a los coches para evitar con ello ser arrollado por los vehículos. El animal no actuó a modo de «kamikaze». Canino calculó la proximidad y velocidad de los vehículos. Evitó que los coches le atropellaran, tanto a él como a su maltrecho compañero, evitando los vehículos tal y como Vd. o yo lo hubiéramos hecho. Además, lo hizo al entrar en la vía y de nuevo al salir arrastrando a su compañero: los cortes de cámara en el montaje y edición de este vídeo se corresponden con los momentos en que Canino se detiene a esperar que pasen los coches y aguardar el instante de cruzar.

   Lo dicho, en estos tiempos en los que un joven, educado con los mismos valores que Vd. y yo, es capaz de matar a otro chaval sin motivo alguno y alejarse de la escena del crimen con toda tranquilidad, ver escenas como la protagonizada por estos dos animales no es que obliguen a una reflexión, es que hacen sentir pena y vergüenza de la sociedad que hemos creado. 

   Como podemos apreciar, el vídeo muestra una actitud –la del animal– admirable y que contrasta fuertemente con decenas o cientos de actitudes despreciables –la de los conductores. ¿Cuántos conductores se bajaron del coche? ¿Cuántos detuvieron su vehículo? ¿Cuántos tan siquiera disminuyeron la velocidad? estas preguntas obligan, sin duda, a cuestionarnos ¿quién se mostró más humano, más inteligente, más solidario…? y por supuesto ¿en qué tipo de sociedad vivimos? 

   Por cierto, con su permiso se lo dedico a mi amigo Alfredo… Mi amigo y yo en muchas ocasiones hemos discutido si los animales tienen o no sentimientos, capacidad de raciocinio… O si como opina «my friend» sólo actúan por puro instinto.

  Para acabar, sólo decir que la sociedad cambiará (en solidaridad, calidad humana…) sólo y únicamente en la medida que lo haga cada uno de los individuos que la constituyen.

Saludos a todos:

   Después de un largo período de tiempo sin escribir, por fin, hoy, he encontrado un hueco. Aprovecho para desear a todos, en estos tiempos de cohesión familiar, unas felices fiestas, un próspero año nuevo y ¡muchos reyes!

   Sin embargo, a pesar de que mañana es 31 de diciembre y todos tendremos nuestros planes para esa tan “ajetreada” noche, les recomiendo un buen ejercicio para cerrar el año.  Es fácil y rápido de realizar, además de muy aconsejable para eliminar tensión acumulada. Sólo debes pinchar aquí:

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   Se me ocurre más de un candidato susceptible de… en fin, creo que la peletería que hay cerca de casa se quedaría pequeña.

   El pasado 20 de Agosto de 2008 la ciudad de Madrid se estremeció. El Aeropuerto de Barajas se convirtió en el escenario de una de las catástrofes más grandes de toda la historia de la aviación en España. Era poco más de las 02:30 PM, -hora local de Madrid- , cuando el vuelo JK5022, con destino al aeropuerto de Gando en la isla de Gran Canaria, sufría un gravísimo accidente. El drama ocurría en la pista 36 del aeropuerto internacional de la capital de España. El avión, un modelo MD-82 de la compañía Spanair, se había estrellado al realizar la maniobra de despegue. A bordo de la aeronave viajaban 166 pasajeros y 97 tripulantes. Inmediatamente saltó la alarma, el sistema de seguridad se puso en funcionamiento. El caos recorrió Barajas, Madrid recordó el tristemente 11-M y en Gran Canaria, lugar de destino de los pasajeros, sus familiares y amigos que aguardaban su llegada, comenzaban a preocuparse al recibir las primeras noticias. La incertidumbre se apoderó de Gando, todos en Gran Canaria hablaban de lo sucedido. Mientras en Madrid, bomberos, policías, sanitarios, protección civil,… se enfrentaban con todos sus conocimientos y fuerzas a un verdadero infierno, en Gando, Spanair fletaba un avión para trasladar a los familiares de las víctimas. En medio de todo ello, los profesionales de la información de este país se ponían manos a la obra y se preparaban para comunicarnos la crónica de una tragedia.

   El afamado diario El País fue uno de los muchos medios que se volcaron con la noticia. Los profesionales de esa editorial realizaron desde el comienzo una ardua y laboriosa tarea de información. Sus artículos fueron dibujando poco a poco la tragedia. Eso sí, en sus páginas alternaron, una y otra vez, crónicas dignas de elogiar por cumplir a la perfección la función periodística, con artículos redactados de manera excesivamente sensacionalista. Entre los diferentes redactores encargados de cubrir la noticia, hubo quienes poco aportaron con sus crónicas, pues estas no añadieron nuevos datos ni aclararon más los ya publicados. Incluso hubo periodistas que se camuflaron, o quizás se confundieron, pero la realidad es que sus crónicas parecían más propias de un guión literario escrito para un film cinematográfico que un artículo fruto de una labor periodística. Por momentos, El País, al igual que otros medios, parecía alejarse del rigor y la seriedad que caracteriza a los medios escritos y recordaba a esas cadenas de televisión tan pobres en contenidos y caracterizadas por el tratamiento efectista de la información. Sin embargo, la labor de El País, aunque criticada por otros medios de comunicación, ha sido digna en su globalidad . Ahora bien, la primicia ofrecida por este diario que emitió (en su web) un vídeo con las imágenes del accidente filmado por las cámaras de AENA, provocó que el juez que lleva el caso, Juan Javier Pérez Pérez, exigiera al periódico la retirada del video de su web y la entrega de las copias de las que se dispusieran. Y ahí surge la pregunta inevitable de si esa censura sufrida por El País está justificada.

Boca cerrada, cállate, no has visto nada, no has visto bien.

Boca cerrada, cállate, no has visto nada, no has visto bien.

 

   Desde el comienzo, la cobertura informativa de esta noticia ha sido atípica, tal vez por la magnitud del suceso, pero seguramente, aún más por la ocultación de información de algunas de las partes implicadas y que contrastaba, de gran manera, con las filtraciones a la prensa de otros. El mismo día del accidente el juez solicitó que fueran prohibidas la difusión de imágenes de la catástrofe, incluso se requisaron los teléfonos móviles de las personas que actuaron en el lugar de los hechos socorriendo a las víctimas. Los medios de comunicación no podían acceder al lugar de los acontecimientos y no disponían por tanto, de imágenes nítidas y descriptivas. A esto se le unió el hecho de que los miembros de Spanair y también del Gobierno, escudados detrás de un escueto “antes de confirmar nada debemos estar seguros” , no informaron con claridad. La compañía aérea ni siquiera publicó la lista de pasajeros hasta haber sido presionados por Gobierno y familiares de las víctimas. Todo ello deparó que los periodistas pudieran saber qué y cuándo había pasado, dónde había ocurrido y a quien le había sucedido, pero no conocían las repuestas a las preguntas cómo y por qué. Tal vez fuera ese el motivo que propició que la información dada, en muchas ocasiones fuera estéril, repetitiva e innecesaria, por el simple hecho de no aportar nada nuevo. No debemos olvidar que el periodista debe llenar un espacio en el medio de comunicación para el que trabaja y que las catástrofes – la tragedia del 11-M por ejemplo- son especialmente rentables para esos medios, por supuesto, dicho desde el punto de vista de la audiencia..

 Para mayor preocupación, algunas de las partes implicadas daban información que luego se veían en la obligación de rectificar ante las protestas de otras partes. Todo se complicó aún más cuando alguien filtró a la prensa el borrador del informe, algo que en principio era secreto y que ya estaba colgado en internet, incluso antes de que partes implicadas en el proceso pudieran haberlo visto. Afortunadamente, poco a poco, con la colaboración de expertos, testimonios de testigos y principalmente a las grabaciones registradas en una de las cajas negras se encontró repuesta al por qué: los flaps. La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) amenazaba con disuadirse debido a las filtraciones y fue entonces cuando El País emitió en primicia el video del accidente grabado por las cámara de AENA. Debido a ello las dimisiones se sucedieron en la CIAIAC, la ministra de Fomento fue acusada en el parlamento de ser la persona que filtraba la información. El PP exigió la disolución inmediata de la comisión por falta de credibilidad y en medio de todo esto, el juez ordenó a la redacción de El País la entrega de las copias del video y prohibió su emisión. A todo ello, el periódico remitió al magistrado al artículo 20 de la Constitución y a pesar de entregar copia del vídeo continúo emitiéndolo.

   El vídeo requerido por el juez, fue entregado a todos y cada uno de los medios de comunicación por medio del Ministerio de Fomento pocos días después del accidente. Con la difusión de las imágenes el Ministerio de Fomento pretendía desmentir unas manifestaciones de Spanair. La primera pregunta es porque se censura a este diario y no al resto que también han difundido las imágenes. La única respuesta que se me ocurre es que en el momento de dictar la orden, el juez desconocía que el video estuviera siendo emitido por otros medios de comunicación. Otra pregunta debería centrarse en la fuente que proporcionó el vídeo -también en el caso del borrador de investigación- y poner nombre y apellidos a quien lo filtró. Por último, la pregunta clave, la que encierra en sí otras preguntas, es decir, saber donde está el límite de una imagen, el umbral de dolor que soporta o conlleva una grabación filmada, qué vulnera y qué no vulnera la intimidad de víctimas y familiares.

   Llegado este punto, uno se pregunta si las imágenes han sido obtenidas de forma ilícita y según la cúpula directiva de la editorial no ha sido así. Es más, el sr Moreno añade que “en nada puede interferir el desarrollo de la investigación judicial, por lo que la prohibición de su difusión constituye una injustificable restricción del derecho fundamental de información, rayana en la censura prohibida en el artículo 20, apartado 2 de la Constitución”. Yo no sabría decir con claridad donde está el listón para que una imagen pueda quebrantar la frontera de la intimidad, pero me pregunto porque este vídeo es prohibido y sin embargo, se continúan emitiendo las imágenes de los inmigrantes fallecidos que llegan a nuestras costas a bordo de un cayuco, o las imágenes de personas fallecidas en accidentes de tráfico,…

   Un accidente de aviación de esta magnitud conlleva consigo la obligación de saber qué ha ocurrido con todo detalle, sólo así se pueden poner en marcha todas las medidas necesarias para evitar que se vuelva a repetir y la sociedad, los ciudadanos de toda democracia tienen derecho a la información, a conocer los detalles de lo ocurrido y las medidas tomadas. El periodista se debe a la ciudadanía y es su deber informarles. La ocultación de la información sólo contribuye a falsas conjeturas, a argumentos sin base, a sembrar dudas y por consiguiente, a una opinión errónea. Lo ocurrido con El País es claramente una censura injustificada, incluso me atrevería a decir que una discriminación, un ataque, si lo prefieren, a un medio de comunicación en concreto, pero también, al derecho a la información de la ciudadanía. 

   Perdonen por la extensión de este post, pero no he tenido tiempo de hacerlo más corto. 


   Hola de nuevo. Hoy, continuamos con el hilo de nuestro anterior post. Recuerden que les acercábamos, a través de su computadora o PC, la brillante forma con la que los elegidos por el pueblo nos representan en algunos lugares de nuestras islas. Hoy les ofrecemos más de lo mismo. Es otra muestra de nuestra fauna política canaria. Este vídeo no es nuevo, lleva ya tiempo por internet, pero refleja lo bien que se expresan algunos de estos “ilustrados”. Sin duda, a muchos se les nota la gran capacidad de oratoria que poseen, la riqueza de su vocabulario,… fruto todo ello, por supuesto,  de su excelente educación académica. 

  Eso sí, las dotes para focalizar la atención es incuestionable en algunos de nuestros representantes.

  Me pregunto qué pensará el ciudadano cuando ve estas cosas.  Yo me acuerdo de Groucho Marx. Sí, me acuerdo de él y me pregunto si cuando dijo aquello de que “es mejor permanecer callado y que piensen que eres tonto a abrir la boca y despejar cualquier duda” estaba pensando en los políticos canarios.

   Afortunadamente, no todos son así,… al menos, al expresarse mediante el uso de la palabra.

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